
Mareo Perceptivo Postural Persistente (PPPD): qué es, por qué aparece y cómo se trata
Hay pacientes que llevan meses, a veces años, conviviendo con una sensación constante de mareo, inestabilidad o flotación que no termina de irse. Han pasado por urgencias, otorrinos, neurólogos, pruebas de imagen… y, sin embargo, todo «sale normal». Si te suena, es muy probable que estemos hablando de un cuadro llamado PPPD (siglas en inglés de Persistent Postural-Perceptual Dizziness) o, en castellano, Mareo Perceptivo Postural Persistente: uno de los trastornos vestibulares funcionales más frecuentes y, a la vez, más infradiagnosticados.
En IRVE somos una de las unidades pioneras en España en el diagnóstico y tratamiento del PPPD mediante rehabilitación vestibular. En este artículo te explicamos, de forma clara, qué es esta patología, por qué aparece y cómo abordarla.
¿Qué es el PPPD?
El PPPD es un trastorno vestibular crónico de origen funcional, reconocido formalmente por la Bárány Society (la sociedad internacional de referencia en otoneurología) y recogido en la Clasificación Internacional de Enfermedades de la OMS (CIE-11). El término engloba cuadros que antes se conocían como vértigo postural fóbico, mareo subjetivo crónico, vértigo visual o mareo psicógeno.
«Funcional» no significa «imaginario». Significa que el sistema del equilibrio no tiene un daño estructural activo, pero ha cambiado la forma en que procesa la información sensorial: la persona se ha vuelto hiperdependiente de los estímulos visuales y posturales, y el cerebro interpreta como amenazante un movimiento que antes no le suponía ningún problema.

Síntomas característicos
El Mareo Perceptivo Postural Persistente tiene un patrón clínico muy reconocible. Para hablar de PPPD, los síntomas deben estar presentes la mayoría de los días, durante tres meses o más, y se manifiestan habitualmente como:
- Mareo, inestabilidad o sensación de flotación no rotatoria (no es un vértigo «de giro» típico).
- Empeoramiento al estar de pie o caminar, y mejora —solo parcial— al sentarse o tumbarse.
- Aumento de los síntomas con el movimiento propio o del entorno: tráfico, gente
moviéndose, escaleras mecánicas, supermercados. - Hipersensibilidad a entornos visuales complejos: pantallas, patrones, luces fluorescentes, pasillos largos.
- Sensación de cabeza «espesa», dificultad para concentrarse y fatiga importante al final del día.
Es habitual que el paciente tenga ansiedad anticipatoria frente a situaciones que sabe que le van a provocar mareo, lo que puede llevar a la evitación social y al aislamiento.
¿Por qué aparece el PPPD?
El Mareo Perceptivo Postural Persistente casi nunca surge de la nada. En la mayoría de los casos hay un desencadenante claro, aunque después el cuadro se mantiene de forma autónoma.
Los desencadenantes más frecuentes son:
- Episodios vestibulares agudos: neuritis vestibular, VPPB recurrente, enfermedad de Menière, migraña vestibular.
- Traumatismos craneales o latigazo cervical, incluyendo conmociones leves.
- Crisis de pánico o ansiedad intensas con síntomas de inestabilidad.
- Enfermedades médicas que cursan con sensación de mareo (arritmias, episodios sincopales, COVID-19…).
Tras el desencadenante, el sistema vestibular no se recompensa por completo: el cerebro adopta una estrategia de control postural «de alerta» —rigidez, pasos cortos, mirada fija en el suelo— que, mantenida en el tiempo, perpetúa el mareo. Es lo que llamamos mala adaptación vestibular.
Diagnóstico: por qué se tarda tanto en llegar
El diagnóstico de PPPD es clínico: no hay una prueba de imagen ni un análisis que lo confirme. Se basa en los criterios de la Bárány Society, que exigen un cuadro de mareo o inestabilidad persistente durante al menos tres meses, con los rasgos descritos arriba, y tras descartar otras causas activas.
Esto explica por qué muchos pacientes tardan una media de uno a dos años en recibir el diagnóstico correcto. La buena noticia es que, una vez identificado, el PPPD tiene tratamiento y la mayoría de las personas mejora de forma significativa.
Tratamiento del PPPD: un abordaje multimodal
El tratamiento del PPPD se apoya en tres pilares con eficacia demostrada en la literatura científica:
- Rehabilitación vestibular específica para PPPD
Es la piedra angular del tratamiento. No es una rehabilitación vestibular «genérica»: el PPPD requiere un programa graduado y personalizado que incluye exposición progresiva al movimiento, recalibración de la dependencia visual, reentrenamiento del control postural y desensibilización a los entornos provocadores. Hecho con criterio, reduce la intensidad y la frecuencia del mareo y devuelve al paciente actividades cotidianas como conducir, hacer la compra o trabajar frente al ordenador.
- Terapia cognitivo-conductual (TCC)
Trabaja la hipervigilancia, la ansiedad anticipatoria y las conductas de evitación que mantienen el círculo del PPPD. La combinación de rehabilitación vestibular + TCC ofrece mejores resultados que cualquiera de las dos por separado.
- Tratamiento farmacológico
En casos seleccionados, los ISRS o IRSN (un grupo concreto de antidepresivos a dosis bajas) ayudan a modular la sensibilidad del sistema. Se prescriben por parte del médico especialista y se integran con la rehabilitación, no la sustituyen.
PPPD en IRVE
En IRVE llevamos más de 15 años dedicados en exclusiva al tratamiento del vértigo, la inestabilidad y los trastornos del equilibrio. Fuimos uno de los primeros equipos en España en incorporar el Mareo Perceptivo Postural Persistente (PPPD) como entidad clínica diferenciada en nuestra unidad y en aplicar de forma sistemática los protocolos de rehabilitación vestibular específicos para esta patología.
Nuestro abordaje incluye:
- Valoración funcional completa del sistema vestibular con tecnología de última generación (v-HIT, posturografía, agudeza visual dinámica).
- Programas de rehabilitación individualizados, revisados sesión a sesión y adaptados a la actividad real del paciente.
- Coordinación multidisciplinar con otorrinolaringólogos, neurólogos y psicólogos clínicos cuando es necesario.
- Formación continuada al más alto nivel —incluyendo el curso avanzado de la Universidad de Pittsburgh (EE. UU.), referencia mundial en rehabilitación vestibular— y actividad docente nacional e internacional.
Atendemos en nuestras dos sedes, IRVE Barcelona (Carrer Provença 281) e IRVE El Prat de Llobregat, y también ofrecemos telefisioterapia vestibular para pacientes que viven fuera del área de Barcelona.
Si tu mareo lleva meses persistiendo, no es normal y tiene tratamiento.
Convivir con un mareo persistente desgasta. La buena noticia es que el PPPD se diagnostica y se trata, y la mejoría es la regla, no la excepción, cuando el abordaje es el correcto.
Si crees que puedes tener PPPD, o llevas tiempo sin recibir respuestas claras, te invitamos a consultar con nuestro equipo.
Puedes concertar tu cita online directamente desde nuestra web o, si lo prefieres, llamarnos al +34 93 370 76 21 / +34 625 613 332.
Preguntas frecuentes sobre el PPPD
¿El PPPD es una enfermedad psicológica?
No. El PPPD es un trastorno vestibular funcional reconocido por la Bárány Society y la OMS. Hay factores emocionales que pueden mantenerlo, pero el origen está en cómo el sistema del equilibrio procesa la información sensorial, no en una enfermedad mental.
¿Cuánto tarda en mejorar un paciente con PPPD?
Depende del tiempo de evolución y de los desencadenantes, pero la mayoría de pacientes nota cambios significativos en las primeras 6–12 semanas de rehabilitación vestibular bien indicada, con mejorías que continúan durante los meses siguientes.
¿Se puede curar el PPPD?
Sí. La mayoría de las personas que siguen un tratamiento adecuado recuperan una vida funcional normal. Una parte podrá tener recaídas puntuales ante nuevos desencadenantes, pero ya con herramientas para gestionarlas.
¿Necesito derivación médica para acudir a IRVE?
No es imprescindible, pero si dispones de informes médicos, pruebas de imagen o estudios audiológicos previos, te pediremos traerlos a la primera visita para integrarlos en la valoración.
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Sergi Lucas — Fisioterapeuta y especialista en rehabilitación vestibular. Director clínico de IRVE Osteoprat (Barcelona / El Prat de Llobregat).




